Que ser valiente no salga tan caro , que ser cobarde no valga la pena.

11 de diciembre de 2011

O en voz alta, hasta dejarme la garganta, que me encantas

Vuelve a leer la notita que ha escrito. La recita delante del espejo del baño y la memoriza. Algo breve pero intenso: palabras sobre un sentimiento, sobre un amor oculto que no puede seguir en las profundidades de su corazón.
Le sudan las manos. Sus mejillas están un poco más sonrosadas que de costumbre. Respira con dificultad y las piernas hace un rato que no cesan de temblar. Por fin va a decirle todo lo que siente. Por fin

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