Y es, en este momento, cuando me gustaría poder chasquear los dedos y volver a estar a su lado, volver a sentir el frio de sus pies acurrucándose entre los míos o la sensación de estar atrapado en su mirada, tan sincera, tan profunda, y no querer salir de allí jamás.

Cuando vuelves la vista atrás puedes contemplar con frialdad todas tus acciones pasadas. A veces te das cuenta de que hiciste las cosas bien y, en cambio, otras veces te das cuenta de que lo hiciste todo realmente mal.
Pensé que unas letras en la pantalla de un ordenador era lo más importante en mi vida pero ahora que solo tengo eso me doy cuenta de que no soy nadie y de que he perdido demasiado por una estúpida obsesión. Antes, quería ser escritor por encima de todo, ahora, desearía ser persona.
Es extraño, cuando la sombra de la muerte me persigue, incesante, es cuando más humano me siento.
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